Terapia Ecmo, la última opción para pacientes graves de covid-19

Que una máquina saque la sangre del cuerpo, la oxigene y se la devuelva al organismo para remplazar los pulmones cuando fallan parece una medida irreal, pero este tratamiento –que existe desde hace varios años– se ha convertido en la última posibilidad que tienen muchos pacientes afectados gravemente por el covid-19, causado por el Sars-CoV-2, y que no han respondido a los manejos convencionales de una unidad de cuidados intensivos (UCI).

Es una opción de último recurso y a la que llegan los pacientes que se van a morir”, asegura Patricia Salcedo, enfermera perfusionista del equipo de Ecmo de la Clínica Shaio, en Bogotá. Ella aclara que a causa de la pandemia esta terapia de alta tecnología es cada vez más frecuente en Colombia, al punto de que en este momento hay una ocupación del 100 por ciento de las unidades disponibles en todo el país y muchas personas permanecen en listas de espera para acceder a ellas.

¿Qué es?

Según la Fundación Cardiovascular de Colombia (FCV), que tiene su sede en Santander y se especializa en esta terapia, la oxigenación por membrana extracorpórea (Ecmo) es en realidad un complejo sistema que funciona como un pulmón artificial al que se conecta el paciente a través de dos ‘tuberías de goma’ (cánulas): una, por la que se saca la sangre del cuerpo para oxigenarla y eliminarle el dióxido de carbono (CO2) y la otra, por la que se devuelve para que sea utilizada por el organismo.

Para el efecto se requiere un equipo de circulación extracorpórea que extrae la sangre, la pasa por una membrana especial que le saca los gases malos, le añade el oxígeno y después la bombea, literalmente, de nuevo al cuerpo, en un circuito que, según Salcedo, requiere de monitoreo permanente, además de personal altamente calificado.

“Esta manera de funcionar se parece mucho a lo que ocurre en la vida fetal. Cuando se está en el vientre, los pulmones no trabajan y esa labor se hace por fuera del cuerpo, en la placenta”, explica Leonardo Salazar Rojas, director del programa de Ecmo y Corazón Artificial de la FCV. Una de las grandes ventajas de esta tecnología, de acuerdo con Salazar, es que disminuye el estrés de los pulmones inflamados, lo que favorece su recuperación.

La FCV aclara que aunque esta técnica no es una cura para el covid-19 –que no existe hasta el momento–, sí es una opción que ayuda a ganar tiempo para que los pacientes graves que no han respondido favorablemente a los tratamientos convencionales recuperen su mejor condición.

¿Cuál es la ayuda del Ecmo?

Antes que nada, el equipo de especialistas de la FCV insiste en que es importante entender que lo que el covid-19 produce en los pulmones de los pacientes más críticos es una inflamación que impide realizar de forma óptima el proceso de oxigenación. Cuando esto ocurre es fácil que otros órganos, además del pulmón dañado, se vean afectados porque se empieza a sufrir de un déficit de energía que puede ser letal. Y en este sentido, la terapia Ecmo busca que el corazón y los pulmones se ‘evadan’, lo que permite que estos órganos descansen para favorecer su mejoría.

¿Para quiénes está indicado?

La enfermera especializada Patricia Salcedo explica que la terapia Ecmo está indicada para pacientes que ya están hospitalizados en una UCI y que no han respondido bien a los tratamientos de soporte vital. Estas personas, igualmente, no deben tener comorbilidades como daño grave en el riñón, en el corazón o en otros órganos y en los cuales el descanso del pulmón pueda favorecerlos.

¿Es distinto de un respirador?

Los expertos de Ecmo de la Clínica Mayo manifiestan que existen diferencias, en razón de que un respirador o ventilador introduce y extrae el aire de los pulmones, asimilando el mecanismo de respiración del paciente, mientras que el Ecmo lo que hace es pasar la sangre por una máquina para que en ella se produzca el proceso de oxigenación, que no puede realizar el pulmón.

¿Cómo se llega a esta terapia?

Los equipos médicos especializados de las unidades de cuidados intensivos están entrenados para saber cuándo un paciente crítico puede beneficiarse con este procedimiento. Para ello realizan una serie de valoraciones, y son estos profesionales los encargados de solicitar esta alternativa como última opción, a causa del escaso pronóstico que pueda tener una persona en la terapia convencional de UCI y favorecerse en algo con el Ecmo.

¿Qué riesgos tiene pasar por esta terapia?

Por tratarse de un procedimiento al que llegan pacientes muy graves, esta terapia tiene riesgos que pueden derivarse de la misma enfermedad de base que daña el pulmón, como también posibilidades de sangrado o formación de coágulos, infecciones y todos los que pueden acompañar a una persona en esa situación, razón por la cual los equipos están preparados para atenderlo.

¿Cuál es el pronóstico de los pacientes?

La enfermera Patricia Salcedo insiste en que los pacientes que son manejados con la terapia Ecmo están muy graves y lo que se busca con ellos es proporcionar una opción de alta tecnología en la que el pronóstico depende de muchos factores.

¿Está cubierto por el sistema de salud?

Sí. El sistema de salud colombiano tiene cobertura para este procedimiento, con la salvedad de que deben cumplir los requisitos muy estrictos desde el punto de vista clínico y médico, aunque hay que aclarar que la disponibilidad de estos servicios es muy escasa y se limita a unas pocas instituciones que en el momento, como es natural, presentan una sobredemanda por el covid-19 y el tercer pico de la pandemia.

Sin embargo, existe un gran desafío: la oferta de Ecmo en el mundo no cubre la demanda que se ha generado con la pandemia. “Desafortunadamente, hoy en los hospitales del país no hay más de 55 consolas disponibles para la atención de pacientes críticos de covid-19 y son pocos los grupos entrenados para el manejo de esta terapia”, indica Camilo Pizarro Gómez, coordinador de la UCI adultos de la FCV.